El lunes fue la primera reunión no secreta sobre el plan de empresa. ¿Qué cabe esperar de tal primera reunión en estos procesos? Tres cosas: que se constituya la mesa negociadora, que la empresa entregue oficialmente un documento y que se fije la fecha de la siguiente reunión. No pasó ninguna de las tres.

1) La mesa negociadora no quedó constituida oficialmente porque no se levantó acta. El motivo de la no constitución oficial fueron las discrepancias sobre una mesa de 20 miembros, dado que el número máximo que contempla el Estatuto de los Trabajadores son 13.

2) La empresa no entregó nada. Se limitó a hacer una exposición sobre la situación del mercado naval mundial y a insistir en que la cosa está muy mal.

3) La empresa no propuso ninguna fecha para la siguiente reunión, lo cual es lógico cuando no se entrega ningún documento sobre el que se pueda negociar.

Para este viaje no hacían falta alforjas. ¿No hay tantas pérdidas? Pues bien pudieron hacer una vídeo-conferencia y ahorrar un dinerito. Pero las cosas no ocurren por casualidad. Para ellos, el gasto está justificado por dos razones:

1) Porque saben que las expectativas que no se cumplen crean frustración y desánimo entre los trabajadores, lo que tiende a rebajar las reivindicaciones porque la gente se harta del tema y acaba por querer que remate de una vez.

2) Porque cada reunión es una oportunidad para someter a presión ideológica a los representantes de la parte social, con el objetivo de inocularles el enfoque empresarial. Navantia-SEPI-PP quieren negociar con las federaciones porque saben que tienen más fácil pactar con ellas recortes porque no reciben la contrapresión de los trabajadores, como les pasa a los comités, que tienen que ser trabajadores de la empresa, entrar por la puerta, vivir en las comarcas, etc.

Con tomaduras de pelo como la del lunes, Navantia-SEPI-PP quieren crear las condiciones para que los trabajadores pidamos el plan, y así poder decir que lo presentan a instancias nuestras. SERÍA UN ERROR CAER EN ESA TRAMPA PORQUE ESE PLAN NO VA SER MÁS QUE UNA NUEVA RECONVERSIÓN PARA REDUCIR PERSONAL, SEGUIR AUMENTANDO LA SUBCONTRATA-CIÓN Y VOLVER A INTENTAR RECORTAR LOS DERECHOS DEL CONVENIO.

Lo que tenemos que hacer los trabajadores, como GanemosCCOO lleva proponiendo desde hace tiempo, es REIVINDICAR MEDIDAS CONCRETAS PARA SOLUCIONAR DE VERDAD LOS PROBLEMAS DE NAVANTIA, EMPEZANDO POR EL MÁS GRAVE: UN MODELO DE EMPRESA BASADO EN LA SUBCONTRATACIÓN MASIVA, MODELO QUE ESTÁ MÁS QUE DEMOSTRADO QUE NO FUNCIONA. El comité de empresa debe hacer una ronda de asambleas de tajo para analizar con los trabajadores toda la situación y culminarla con una asamblea general.