Tras 9 días de huelga indefinida la empresa acepta todas las demandas de la plantilla

Hoy, jueves 21 de junio, a las 8:30 h de la mañana, la asamblea de trabajadoras y trabajadores del almacén de H&M de Torrejón de Ardoz, el único centro logístico de la multinacional en Portugal y el Estado español, ha aprobado por aclamación el acuerdo alcanzado con la empresa y ha decidido poner fin a la huelga indefinida iniciada el martes 12 de junio.

Se trata de una extraordinaria victoria, un gran éxito de las trabajadoras y trabajadores de H&M. El acuerdo alcanzado recoge todas las reivindicaciones que motivaron la huelga. Frente a la posición de la empresa de aumentar el salario a sólo una parte de la plantilla, con la consecuencia de que las diferencias salariales actuales se mantendrían, o incluso se incrementarían, la firmeza de las trabajadoras y trabajadoras manteniendo la huelga indefinida ha conseguido arrancar un aumento general de salarios, con mayor subida para los salarios más bajos, de tal forma que se disminuyen las diferencias salariales.

Hasta el último momento la empresa intentó evitar que la subida salarial fuese general. En su penúltima oferta H&M aceptó la inmensa mayoría de las reivindicaciones de la plantilla, pero excluía a un reducidísimo número de trabajadores de los beneficios del acuerdo. Para H&M, como para todas las empresas, no solo es importante rebajar los salarios. También es fundamental para los patronos mantener diferencias internas que puedan servir para promover roces o enfrentamientos entre diversos colectivos de trabajadores. Gran parte de los acuerdos de doble escala salarial firmados sumisamente por los dirigentes sindicales de CCOO y UGT en muchas empresas y sectores han tenido como objetivo principal, incluso por encima del ahorro de costes, el crear una grieta en la unidad de las plantillas, una grieta que los empresarios podrán utilizar cuando les convenga para romper nuestra arma más importante: la UNIDAD de la clase trabajadora.

Pero en H&M los empresarios se han quedado con un palmo de narices. Cuando la asamblea recibió la noticia de que la empresa cedía, pero dejando fuera del acuerdo a algunos trabajadores, la respuesta fue ejemplar: O TODOS O NINGUNO. Y ante esa firmeza (y previa consulta de los negociadores patronales con la central de H&M en Estocolmo) la empresa tuvo que ceder y TODAS y TODOS los trabajadores y trabajadoras del centro logístico de H&M han salido vencedores de esta lucha.

El triunfo de la huelga de H&M es un extraordinario ejemplo de que la lucha es el único camino que nos va a permitir a la clase trabajadora conservar y ampliar nuestros derechos, y avanzar por el camino de nuestra completa emancipación. Pero este camino no está exento de peligros. Las últimas noticias que nos transmiten las compañeras y compañeros de H&M es que la empresa ha decidido impugnar las elecciones sindicales que iban a celebrarse próximamente. Se trata de un gesto hostil que revela la rabia y la furia de la Dirección de H&M ante su apabullante derrota. Sin duda alguna, la lucha no ha terminado todavía y habrá que prepararse para nuevas batallas. Mantener y reforzar la caja de resistencia creada hace unos días, y extender la organización y la lucha al personal de las tiendas son los mejores medios de agrupar las fuerzas de las trabajadoras y trabajadores ante la previsible ofensiva patronal. De esta forma, y apoyándose en el entusiasmo y la fuerza nacidas en el calor de esta lucha y multiplicadas por la victoria alcanzada, la plantilla de H&M podrá alcanzar y consolidar nuevas conquistas.